7/28/2016

DETRÁS DE 'DESPERADO': Una historia de Rock

Mientras preparaba una entrada con respecto a villanos en películas, consulté la hora en el reloj de la compu y me topé también con el calendario. Hacía casi seis años, mis amigos y yo andábamos produciendo nuestro segundo cortometraje. La historia iba de una banda de rock fracasada que a días de su primer show, su baterista los abandona. A partir de ahí, Elliot y Billy, los miembros restantes, se ponían en busca de un reemplazante sin mucho éxito.
Si Demasiada sangre me había dejado la experiencia en rodajes y edición de video, Desperado: una historia de Rock se vio beneficiado. En lo que respecta a la imagen se ve mucho mejor, hay una planificación y la historia, por fin, se entiende. Los ocho minutos que contienen la trama queda clara la relación que hay entre los personajes, la personalidad de ellos, el conflicto y la lucha por resolverlo. Cosa que en la anterior realización resultó muy abstracto.

Al tener listo el guión con antelación, los actores eligieron sus vestuarios y agregaron detalles a sus diálogos. Eso es algo que recomiendo cuando trabajás con actores que no son profesionales. Al elegir ellos la jerga, posturas y ropas, los hace ver natural y no como monigotes en cámara.

En esta oportunidad busqué ser más visual. La ausencia de Jeb, el baterista, es evidente desde la apertura. Y sólo lo veremos en tres escenas de un total de 10. Aún así, el personaje está presente en el diálogo pero al mismo tiempo en la imagen. En gran parte de las escenas decidí mostrar un redoblante o un platillo ya que simbolizaba la búsqueda de los protagonistas.
Cada proyecto en el que nos embarcamos nos deja una enseñanza. En este caso, aprendí de la importancia de trabajar en equipo; de cómo la opinión de alguno de los involucrados puede enriquecer el trabajo.

Desde mis primeras filmaciones siempre tendí a querer escribir y dirigir mis proyectos. No era una razón autoritaria, sino que se me daba bien y lo sentía una experiencia más personal. Sin embargo, cuando te cerrás y no dejás que los otros opinen, a la larga te puede perjudicar. No digo con esto que el trabajo esté condenado al fracaso, para nada. Pero el resultado final puede nutrirse en cuanto a contenido respecta.

El primer borrador del guión contenía el esqueleto de la historia que terminó quedando pero las situaciones y diálogos eran bastante escuetos. Cuando se lo mostré a Santiago Olais, se tomó la molestia de hacer una lista con sugerencias que acepté de buen agrado. Ideó el gag de la revista Parateens, sustituyó palabras y recomendó canciones para la banda sonora. Por otra parte, a Gera Chiquito, un amigo en común que está metido en el mundo de la música, le comentamos sobre el proyecto y le pedimos si le interesaba escribir alguna escena complementaria. Gera creó a dos periodistas amarillistas que investigaban la supuesta homosexualidad de Elliot, el cantante. Por falta de tiempo no se pudo llevar a cabo pero si algún día se hace una remake o una secuela, me gustaría incluir a sus personajes.  
En su momento, cuando me preguntaban de qué iba el video que estaba editando, les decía que de dos músicos buscando a un baterista. Pero hay un tema más profundo, el cual me preocupaba. Tenía que ver con mi grupo de amigos y cómo de a poco íbamos cambiando. Por razones concernientes al estudio o simplemente personales, a veces nos alejábamos. Claramente las cosas ya no eran como en la escuela. Cada cual tomaba las decisiones que creía correctas y diferentes a las de otros. Eso encontró lugar en el guión y definieron la personalidad de Elliot, Billy y Jeb. Pero a pesar de los cambios que podamos sufrir o de la ciudad que nos separe, cuando nos juntamos y nos ponemos al día, esas diferencias desaparecen gracias a un gusto en común que a pesar del tiempo nunca se modificó. Me refiero a lo que Elliot llama el espíritu del Rock. Es decir, a todas esas bandas y canciones con las que crecimos e intentamos tocar; a aquellos conciertos que compartimos o a una cerveza con AC/DC de fondo. Es un nexo que nos une y persiste inalterado. Así que si me preguntás ahora, te contestaría que Desperado es un corto que habla de la amistad. No importa si uno de nosotros se desvanece porque cuando las papas quemen de verdad, va a volver aparecer haciendo sonar el platillo.

No existen obras perfectas y esta, menos que menos, no es la excepción. Cuando Jeb confiesa a Billy que va a dejar la banda, se oye un fragmento del relato de Víctor Hugo Morales cuando Argentina pierde ante Alemania en el Mundial de Sudáfrica. Es la segunda vez que se escucha (la primera vez es para poner en contexto). La intención era resaltar que a partir de ahí, todo empezará a ir en caída libre. Sostengo todavía que la analogía era buena pero no la tuve que haber utilizado, teniendo en cuenta que no contaba con otro micrófono que no fuera el de cámara. Los relatos de Víctor Hugo terminaron por enmascarar las voces. Y un consejo: cuando termines de editar tu video siempre tené guardado los crudos o bien una copia con los diálogos y el sonido ambiente para posibles modificaciones. Desperado abusó de canciones y en YouTube lo sacaron por derecho de autor. En mi canal de DailyMotion lo podés encontrar con subtítulos y en mejor calidad.

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